La Lascivia Furiosa
- 19 abr 2014
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EROTIKÓN
La Lascivia Furiosa
De: Brianda Santos
El recuerdo sigue arraigado.
El palpitar de su sexo dentro de mí, las obscenidades saliendo de sus dulces fauces, el abismo de sus ojos, el almizcle de su cabello.
La libídine violenta y acrecentada, se me mostró a mordidas, violentos tirones de cabello, rasguños, miradas de placer y desprecio.
Las extrañas vibraciones de mi sexo, no permitían que el suyo saliera de mí. La sangre en su espalda, el néctar en la boca, ella en la mía.
El compás de mis gritos acrecentó su furia, clavando la daga en lo más hondo de mis entrañas, enunciando mi nombre con gritos incandescentes.
La lujuria se engrosó enormemente. Tanto, que su miembro atravesó mis intestinos. El cáliz se rompió por la mitad, derramando por fin el sagrado vino.
El momento llegó.
La explosión de sensaciones y la mezcla de sabores ácidos, dulces y salados, se fusionaron en uno solo: el sabor de la lascivia furiosa.
¡Por fin se ha consumado!
Como diría Cristo en la cruz, agonizante. Pereciendo por los pecados de los hombres; por este pecado.
La plenitud fantasmal del placer, nos sumergió al abismo inconsciente, indicándonos que hemos alcanzado la felicidad plena a costa del infierno.
A costa de la cruz de tener los mismos padres.


























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